Lo que hace Ramón Triviño: Larios
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domingo, 24 de agosto de 2025

Un rodaje, la Collares y las Larios

 

Cuando me preguntan sobre mi extensa carrera periodística siempre cuento que el reportaje de investigación más largo que he realizado en mi vida, un trabajo que me llevó más de 15 años, tiene relación con las idas y venidas con la familia Larios, unos personajes con historias increíbles y muchas veces turbias, que incluso han rayado la ilegalidad y que resumí en los libros ‘La Herencia envenenada del marqués de Larios’ y ‘Asesinato, masonería y franquismo’. Hace pocos días llegó a mis manos un reportaje de El Cierre Digital, del que es autor José Fidel López, titulado La mujer de Franco y el acosador de Carmen Sevilla: El rodaje gafe de 'La venganza', historieta que ya conocía pero en la que el citado medio profundiza. Un relato en el que aparecen Julia Altuna Mendizábal, primera esposa de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Príes, la madre de este, Pilar Príes Gross, marquesa viuda del IV marqués de Larios y la joya de la corona de la familia, la impresionante finca de la Dehesa de los Llanos (Albacete), de la que se hace una simulación.


Carmen Polo y el general Franco.


En la información de El Cierre Digital se señala que pocos rodajes del cine español fueron tan accidentados como el de La venganza, la película de Juan Antonio Bardem. A mediados de los años cincuenta, el filme convirtió varias localidades manchegas en un plató improvisado. Enfermedades en cadena, discusiones, tormentas, caídas, rebaños indisciplinados… e incluso un acosador que persiguió a Carmen Sevilla marcaron esta filmación. Con más de 70 días de exteriores en pleno verano de 1957, se convirtió en una auténtica odisea bajo los rigores de una ola de calor que asolaba media Europa. Se asegura que el equipo técnico y artístico era propio de una gran producción: 48 obreros y 23 técnicos. Dos autobuses trasladaban al personal, mientras tres camiones y una furgoneta llevaban maquinaria y material. En cada localización se levantaban tres tiendas de campaña: una para actores, otra para equipos y accesorios, y otra como cantina de campaña. Allí, el calor obligaba a consumir grandes cantidades de cerveza y refrescos. A la hora de comer, esas lonas se convertían en improvisados comedores, aunque los actores solían desplazarse a hoteles. Aquellos campamentos en medio de los trigales manchegos llamaban la atención de los vecinos de las poblaciones cercanas. Bardem eligió la zona porque se trataba de un drama rural que exigía paisajes áridos y radicales. Más allá de la política, el rodaje fue un acontecimiento para esa parte de la España vaciada de los años cincuenta. El equipo trabajó en Minaya y Albacete (provincia de Albacete); Manzanares, Membrilla y Alhambra (Ciudad Real). También en Mota del Cuervo y Las Pedroñeras (Cuenca); El Toboso (Toledo); Sabiote (Jaén); y Loeches y Torrelodones (Madrid).

En cuanto al reparto, reunió a Carmen Sevilla con dos galanes de la época, Raf Vallone y Jorge Mistral. Junto a nombres como José Prada, Manuel Alexandre o Louis Seigner. La película acabaría siendo la primera española nominada al Oscar a mejor película de habla no inglesa. Además de recibir en Cannes el Premio de la Crítica Internacional en 1958. El argumento narra el regreso de Juan (Jorge Mistral) a su pueblo tras diez años de cárcel por un crimen que no cometió. Con su hermana Andrea (Carmen Sevilla) buscaba vengarse de Luis El Torcido (Raf Vallone), a quien consideraba responsable de la desgracia familiar. Para lograrlo se unían a una cuadrilla de segadores dirigida por su adversario.

El título original, Los segadores, fue censurado, al igual que varias escenas y diálogos. Además, se situó la acción en 1935, en lugar de los años cincuenta, para evitar lecturas políticas incómodas. Rebautizada como La venganza, la cinta perdió parte de su carga crítica. Aunque Bardem pretendía transmitir un mensaje de reconciliación nacional, 20 años después de la Guerra CivilEl 7 de julio de 1957, la llegada del equipo a Albacete revolucionó la ciudad. Los albaceteños acudían al Gran Hotel, donde se alojaban las estrellas, para pedir autógrafos y fotografías. Incluso se les rindió homenaje en el Teatro-Circo, con motivo de la representación de Agua, aceite y gasolina de Jardiel Poncela.

Días después, Carmen Polo, esposa del general Franco, conocida popularmente como ‘la collares’, acudió a Albacete con motivo de la boda de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Príes, marqués de Paúl, y la malagueña Julia Altuna Mendizábal. Un enlace aristocrático que recogieron los principales diarios y revistas del momento, desde ABC y La Vanguardia hasta Hola. Aprovechó su estancia para visitar al equipo de rodaje. Según relató Luciano González Egido, ayudante de dirección de Bardem, la primera dama fue presentada al director. Le dedicó elogios a su cine, aunque confundió sus películas con las de Rafael Gil. Polo acudió acompañada de su hija, Carmen Franco, y de Cristóbal Martínez-Bordiú, marqués de Villaverde. Fue recibida en la finca de Los Llanos, donde se celebraba el enlace, por Pilar Príes Gross, marquesa viuda de Larios. Era un lugar muy conocido como coto de caza por Franco y por el rey emérito, Juan Carlos. Y entre los asistentes a la boda se encontraban autoridades como el gobernador civil Santiago Guillén Moreno. También el teniente general Eduardo González Gallarza y el obispo de Albacete, Arturo Tavera y Araoz. El encuentro con Bardem no pasó de la anécdota. Pero quedó como un contraste simbólico entre el régimen y una película que tantos problemas causó a la censura y a su director.

Lo que sí marcó a Carmen Sevilla fue el episodio de acoso que sufrió durante la filmación. Un mecánico electricista de 47 años viajó desde Barakaldo hasta La Mancha. Todo para entregarle un mensaje inquietante: «Serás para mí o para nadie». La actriz, asustada, denunció los hechos a la Guardia Civil, que puso al hombre a disposición judicial y lo devolvió en tren al País Vasco. En cuanto a los problemas médicos, fueron constantes. El 8 de julio, primer día en Minaya, Manuel Alexandre se metió en cama con fiebre. Al día siguiente, cayeron enfermos el ayudante de cámara, un chófer que hacía de electricista y hasta el doble de Vallone. El autocar del equipo se convirtió en una improvisada enfermería.

Los percances se multiplicaban: un rebaño de ovejas que no obedecía ni gritos ni ladridos o un ciclista que apareció en plano pedaleando lentamente. También un perro atacó a un miembro del equipo, y hasta familias de curiosos con sombrillas que interrumpían tomas. Todo pese al sistema de banderas rojas y blancas ideado para señalizar rodajes. En La Hiniesta hubo que enseñar a un actor a usar una hoz y se recurrió al bebé del dueño de la finca para una escena de llanto. Otro día, la lluvia obligó a suspender la jornada, y el barro atrapó los autocares durante horas. Vallone, además, se ganó críticas por negarse a llevar en su coche a la hija del propietario de la finca. La finca Puñoenrostro, a las afueras de Albacete, fue descrita como un “infierno”: ni sombra ni aire. Allí las cosechadoras se atascaban con piedras y la vegetación arruinaba los travellings. En Pinilla, un tren con tres vagones se convirtió en horno. Y, tras varias tomas fallidas, los figurantes acabaron bailando la conga en los vagones para matar el aburrimiento. En Minaya, en la finca Casa Quemada, participaron más de 600 segadores. En su mayoría eran mujeres vestidas con pantalones de pana, pañuelos blancos en la cabeza y gafas oscuras para protegerse del sol. La estampa impresionó a todo el equipo.

Pero los problemas no cesaban: caballos que se escapaban, conductores enfermos, caídas de actores y hasta un esguince de Jorge Mistral durante una escena de lucha. Carmen Sevilla también resultó lesionada en una pierna al saltar de un caballo. Los extras que hacían de segadores caían por decenas a causa de insolaciones.

Pese a todo, se rodó el plano clave en el que Carmen Sevilla decía: «La tierra es grande; cabemos todos juntos». Bardem, perfeccionista, repitió la toma 32 veces sin quedar satisfecho. Fue el colofón a un rodaje que se alargó hasta septiembre y que todos recordaron como agotador, pero que dio lugar a una de las películas más importantes del cine español.

jueves, 26 de septiembre de 2019

La herencia de los Larios llega al Tribunal Constitucional

El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite un recurso de amparo presentado por Bárbara Kalachnikoff, viuda del marqués de Paul, para blindar el arbitraje ganado a Carlos Gutierrez-Maturana-Larios Altuna, primogénito del marqués, por el reparto de una herencia relacionada con un patrimonio familiar que supera los 18.000 millones de euros. El recurso fue presentado hace más de un año, según la información que publica El Confidencial en su edición del jueves 26 de septiembre, firmada por el periodista Álvaro G. Zarzalejos.

 Carlos Altuna (izquierda) durante la colocacion de la primera piedra del CC. El Ingenio.
La admisión a trámite de este recurso tiene una especial relevancia, no solo porque ayudará a dirimir el reparto de la disputada herencia, que ya acumula más de 40 procedimientos judiciales,  sino porque además establecerá el papel de la Justicia ordinaria en la anulación de arbitrajes, uno de los grandes quebraderos de cabeza del sector por la inseguridad jurídica que genera.

Siempre según la citada información de El Confidencial, actualmente, tras dictarse un laudo arbitral, la ley permite que una de las dos partes (o las dos) presente un recurso de nulidad ante la Justicia ordinaria, más concretamente ante los tribunales superiores de Justicia. El problema radica en que los TSJ en general y el de Madrid en particular entran al fondo del asunto de los laudos y los valoran como si fueran sentencias revisables y no como decisiones finales.

Esto se debe a que los tribunales ubican el arbitraje dentro del artículo 24 de la Constitución española (derecho de tutela judicial) en vez del artículo 10 (autonomía de voluntad), lo que en opinión del mundo del arbitraje sería más adecuado y que es lo que ahora reclaman Bárbara Kalachnikoff y sus dos hijas, Bárbara y Cristina, también personadas en el proceso.

Según El Confidencial, el Constitucional ha acordado examinar este asunto dado que afecta a un derecho fundamental sobre el que todavía no ha fijado doctrina, por lo que el pronunciamiento del tribunal pondrá fin, para bien o para mal, al conflicto que mantienen los árbitros con los tribunales superiores de Justicia.

Si el tribunal considera que los arbitrajes son decisiones finales, como así piden los árbitros, la Justicia ordinaria solo podrá controlar que se han cumplido todas las garantías procesales, pero en ningún caso podrá 'rejuzgar' los asuntos que ya han sido vistos por los árbitros, como ocurre hasta ahora.

El sector espera que el Constitucional reconozca el arbitraje como un mecanismo alternativo de resolución de conflictos y disipe la inseguridad jurídica que genera la anulación de laudos, especialmente cuando está a punto de nacer la nueva corte unificada de arbitraje.

El reparto de la herencia de los Larios fue abordada en profundidad en el libro titulado “La herencia envenenada del marqués de Larios”, publicado por el periodista Ramón Triviño en Amazon en septiembre de 2018, que fue seguido de una segunda parte, en mayo de 2019, bajo el título de “Asesinato, masonería y franquismo”, que aborda otras aspectos del mismo tema.

El origen del conflicto está en el reparto de la herencia del marqués de Paul, vehiculada a través de la sociedad Mazacruz y que asciende a algo más de 600 millones de euros. Actualmente, el hijo del marqués,  Carlos Gutierrez-Maturana-Larios Altuna, tiene el 27% de la sociedad y su madrastra y sus dos hermanastras, el 73%.

Marquesa viuda de Paul (izquierda).
Según aseguró el actual marqués de Paul, su padre le hizo una donación en vida del citado 27% que incluía unos privilegios de voto que le permitían controlar la sociedad pese a tener un porcentaje minoritario. Esta donación se produjo en un momento en que el marqués estaba ingresado en el hospital por una grave enfermedad de la que más tarde se recuperó. De hecho, posteriormente le revocó los poderes a su hijo. Tanto Kalachnikoff como sus hijas han defendido siempre que esta donación fue fraudulenta.

En 2014, las tres mujeres recurrieron a un arbitraje tras no lograr un acuerdo para disolver la sociedad y lograron un pronunciamiento favorable, la herencia se repartiría en función del porcentaje de participación accionarial. El laudo, firmado por Rafael Jiménez de Parga, fue entonces recurrido por el hijo del marqués, que encargó su defensa al abogado Antonio Hernández-Gil.

En marzo de 2018, la sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid anuló y dejó sin efecto el laudo arbitral que en abril del 2017 acordaba liquidar la entidad Mazacruz S.L., y repartir su valor, 610 millones de euros, entre quienes tenían sus participaciones. Frente a este recurso de nulidad, la viuda y sus hijas, asesoradas por el despacho de Bernardo Cremades,  han optado por recurrir al Constitucional, que ya tiene sobre la mesa un pleito que marcará el futuro del arbitraje en España.

Por otra parte, no hay que olvidar la sentencia 473/2018, de la sala de lo Civil del Tribunal Supremo, que consta de 17 folios, sobre el recurso de casación 3560/2015. El tribunal dictaminaba que la donación hecha en vida a Carlos Gutiérrez-Maturana Altuna, el 27% de la sociedad Mazacruz, debía ser incluida en el cálculo del reparto de toda la herencia.

La cuestión que dirimía el Tribunal Supremo estaba en si debía ser tenida en cuenta, o no, en el cálculo de la legítima, la donación. Es decir, en lenguaje jurídico, se trataba de dar validez a la donación, y decidir si la donación era colacionable o no. Una decisión que podría zanjar, según las fuentes consultadas,  el conflicto sucesorio, y hacer decaer los procedimientos ejecutivos que Carlos Altuna había interpuesto para que las Kalachnikof le pagaran el dinero de la legítima.

Según las fuentes jurídicas, tras este fallo del Supremo, no habría consecuencias respecto al patrimonio de Mazacruz, aunque esos 74 millones del 27,46% de Mazacruz superasen el valor de la legítima que le correspondía al actual marqués de Paul.

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lunes, 15 de julio de 2019

De la portada del New York Times a la oscuridad


El 9 de junio de 2010 el periódico The New York Times publicaba en su edición neoyorkina un amplio reportaje firmado por Suzanne Daley, que bajo el título “En la cúspide de la nobleza después de una vida de oscuridad” relataba con pelos y señales el caso del español José Collado López, conocido popularmente como “Pepe el trompeta”, que aseguraba ser el único hijo del IV marqués de Larios, José Antonio Larios Franco, al tiempo que reclamaba su derecho al título nobiliario y su parte de una sustanciosa herencia.

José Collado.
Unos hechos que ocuparon muchas páginas y minutos en los medios de comunicación que no dejarían de lado la cuestión hasta que se conoció la noticia de la sentencia de un tribunal de la ciudad de Albacete que dnegaba a Collado la presunta paternidad al no coincidir su ADN con los de los restos analizados.

Han pasado nueve años desde entonces, pero los representantes legales de José Collado siguen manteniendo abiertas diversas acciones legales, por las vías Civil y Penal, seguros de que se terminará demostrando la relación paterno/filial entre Collado y el difunto marqués, aunque lo que parece una mano negra se empeñe en dilatar en el tiempo este proceso.

Una investigación, que sin embargo, ha sido puesta en pie en el libro/reportaje “Asesinato, masonería y franquismo (La herencia envenenada del marqués de Larios. II parte)”, firmado por el periodista Ramón Triviño en el que rebela, de forma precisa, cómo se realizó el traslado irregular de los restos del marqués de Albacete hasta Málaga para impedir la coincidencia del ADN.

Es más, en el mismo libro se llega a la conclusión de que el marqués de Larios, presuntamente, podría haber sido asesinado,  para tratar de evitar que la inmensa fortuna familar pudiera dividirse y perjudicar tanto a su esposa, Pilar Priés, como a su hijo Carlos Gutiérrez-Maturana, adoptado por el marqués. Una esposa que según la investigación contrajo un matrimonio nulo con el marqués, ya que en la fecha de la boda José Antonio Larios no estaba soltero.

Un relato que viene a demostrar que, una vez más, la Justicia camina a marcha lenta, sobre todo cuando los perjudicados son ciudadanos de a pie y como es el caso de José Collado vive en situación muy precaria y con escasos medios para reclamar lo que parece que es suyo.

Aunque además de en la Justicia también habría que buscar responsabilidades en la forma de trabajar de los medios de comunicación, que siguieron con alborozo y gran despliegue de medios la historia protagonizada por Collado, pero que olvidaron el asunto, de la noche a la mañana, a pesar de los indicios firmes, expuestos por diversos forenses, de que los restos analizados del marqués no se correspondían con los de un hombre de la edad con la que murió José Antonio Larios.

El mismo libro/reportaje también aborda otros hechos relacionados con la reciente Historia de España y que según el prologuista, el escritor Pablo Bujalance, pudiera considerarse como una introducción  al origen y estructura de los poderes económicos y políticos en España. No obstante se aborda la relación de los Larios y otras acaudaladas familias con la masonería y con las conspiraciones que desembocaron en el golpe de Estado del general Franco, que tuvieron como escenario principal el Peñón de Gibraltar.


jueves, 21 de marzo de 2019

Nuevo revés judicial para los herederos de la fortuna Larios


La Audiencia Provincial de Madrid ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Fiscal contra la sentencia, de fecha 18 de septiembre de 2017, por la que el Juzgado de lo Penal nº 30 de Madrid absolvió al editor y director del periódico digital Vozpópuli, Jesús Cacho, y a Vozpópuli Digital S.A., de los delitos que se les imputaban en la querella interpuesta por la misma Fiscalía, a través del Fiscal Jefe Provincial de Madrid, José Javier Polo, con motivo de dos artículos aparecidos en Vozpópuli en el año 2014 relativos a las vicisitudes de la llamada fortuna Larios, según publica hoy el citado medio digital.

Carlos Gutierrez-Maturana-Larios y Altuna.
La demanda contra Cacho y Vozpópuli estuvo motivada por dos artículos aparecidos en este periódico el 21 de septiembre de 2014 (“La Justicia a través del espejo de la fortuna Larios”) y 5 de noviembre de 2014 (“La batalla familiar por la fortuna Larios y la corrupción en el Registro Mercantil”), de los que Cacho era autor y en los que hacía referencia a las vicisitudes de la famosa fortuna Larios, que desde hace años enfrenta a Carlos Gutierrez-Maturana-Larios y Altuna, actual marqués de Paul, con su madrastra, Bárbara Kalachnikoff, y hermanastras, Cristina y Bárbara Gutiérrez-Maturana-Larios Kalachnikoff.

Según la información avanzada por Vozpópuli, el escenario de tan cruenta pelea judicial ha sido la Audiencia Provincial de Albacete, donde el marqués de Paul, un factótum provincial entre cuyos amigos se citan el rey Juan Carlos I y empresarios tan notorios como Juan Abelló y Los Albertos (Cortina y Alcocer), venía ganando sistemáticamente (también en el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha e incluso en el Tribunal Supremo) todos y cada uno de los pleitos, generalmente mercantiles, que le enfrentaron a su madrastra y hermanastras. “Un hacha este Carlitos, que contra toda lógica gana todos los pleitos importantes que emprende, mientras Doña Bárbara y sus hijas todos los pierden”. Escribía Cacho, que en definitiva, aludía a la eventual existencia de malas prácticas en la Audiencia Provincial de Albacete.

Y aunque el artículo de referencia no hacía alusión a ningún juez en concreto de la referida Audiencia Provincial, un magistrado de la misma, el juez Juan Manuel Sánchez Purificación, se dio por aludido y en fecha 27 de noviembre de 2014 interpuso denuncia contra el autor, que el 17 de marzo de 2015 prestó declaración en los juzgados de Albacete asistido por el letrado Juan Luis Ortega Peña. No contentos con la iniciativa del juez Purificación, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha cursó escrito al Fiscal Superior de dicha comunidad, todos a una como en Fuenteovejuna, que a su vez se inhibió en la Fiscalía Provincial de Madrid, instando la adopción de medidas penales contra el autor del artículo por parte del Ministerio Público, labor que esta Fiscalía hizo suya con la presentación de una querella firmada por el Fiscal Jefe Provincial de Madrid, José Javier Polo Rodríguez. A la Fiscalía no le gusta que se critique a la Justicia, añade la información de Vozpópuli.

En la misma se señala que, en su fallo de fecha 12 de marzo de 2019, los tres magistrados de la Sección nº 17 de la Audiencia Provincial de Madrid, tras afirmar “compartir en su integridad los argumentos de la Magistrada de lo Penal” (que dictó la sentencia absolutoria recurrida), señalan expresamente que “los artículos expresan una opinión del periodista que tomando postura por una de las partes implicadas en las vicisitudes personales y económicas de la familia Gutiérrez-Maturana-Larios, tanto en su ámbito privado como de sus amistades y en el judicial en el que al parecer se han sucedido pleitos numerosos con suerte favorable para la parte contraria, y que las críticas en términos generales se hacen no solo respecto a los Jueces y Tribunales de Albacete sino también a los Juzgados de lo Mercantil o al Tribunal Supremo, con una idea que subyace cual es una descalificación general en base a invocar la parcialidad judicial y la influencia que en la Justicia tienen los grandes bufetes y los personajes con poder”.

“Si a lo anterior se une como lo hace la Juez de Instancia que en ningún momento se identifica a los Magistrados que dictaron las resoluciones, salvo a uno de ellos y por determinada relación familiar, la conclusión no puede ser otra que los hechos no revisten los requisitos exigibles para calificarlos como delito”, razón por la cual viene a confirmar la sentencia dictada y falla desestimando “el recurso interpuesto por el Ministerio Fiscal contra la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal núm. 30 de Madrid con fecha 18 de septiembre de 2017”.

En la misma información a la que se alude se señala que, la Fiscalía, con el Fiscal Jefe Provincial de Madrid, José Javier Polo, a la cabeza, se la envaina definitivamente, y otrosí hace el juez Sánchez Purificación. Conviene recordar que en la declaración efectuada por Cacho en Albacete, el citado juez negó de forma reiterada la existencia de ese derecho recogido en nuestra Constitución que tiene cualquier periodista en el ejercicio de sus labores informativas a mantener el secreto de sus fuentes, reclamándole de modo perentorio la identidad de las mismas puesto que “no existe tal derecho”. El juez Purificación llegó incluso a preguntar al declarante si había recibido dinero por escribir el artículo de referencia, y aún fue más lejos al reclamar los movimientos de la cuenta bancaria de Cacho para comprobar si efectivamente figuraba en ella algún tipo de ingreso recibido como contraprestación por la publicación del mismo.

Todos los pormenores de este pleito y la larga disputa judicial entre distintos herederos de la fortuna Larios se narran en el reciente libro “La herencia envenenada del marqués de Larios”, escrito por el periodista Ramón Triviño que ya trabaja en la segunda parte del libro/reportaje que centra sus investigaciones, entre otras cosas, en el presunto asesinato del IV marqués de Larios, José Antonio Larios Franco.






martes, 28 de agosto de 2018

A vueltas con los Larios


Ultimo en estos días de agosto el libro que se titulará “La herencia envenenada del marqués de Larios”, al que ya me he referido en anteriores ocasiones, que espero que verá la luz en los próximos meses. Intrigas, secretos, misteriosos sucesos y disputas familiares rodean a una familia que, sin duda, ha protagonizado la vida malagueña desde principios del siglo XIX.

Para ir abriendo boca, hago público una parte del texto, referida a la primera vez que en su historia se hacen públicas las desavenencias familiares por el control del poder y de la riqueza en el seno de la familia Larios.

En noviembre de 1887, Martín Larios y Larios se casa en segundas nupcias y muy discretamente, si no secretamente, ante el arzobispo de Madrid y pocos testigos más, con María del Pilar de León y Gregorio, marquesa viuda de Villa-Mantilla y marquesa de Esquilache.

Monumento al marqués de Larios y la calle que lleva su nombre en Málaga a principios del siglo XX.
La madre, Margarita Larios y Martínez de Tejada y el hermano de Martín, Manuel Domingo Larios, preocupados, supuestamente por el estado de salud mental de éste, y muy especialmente por las consecuencias de carácter económico que su reciente matrimonio podría tener para el patrimonio familiar y sobre todo, para la herencia del hijo de su primer matrimonio que heredaría el título de III marqués de Larios, José Aurelio Larios y Larios, inician un proceso judicial para privarle de capacidad legal y de la administración de sus bienes.

La boda originó un famoso pleito familiar que se desarrolló durante todo el año 1888 y que estuvo plagado de escándalos, entre otras razones, por la aparición en la prensa malagueña y de Madrid de informaciones intencionadas y cuidadosamente filtradas por las dos partes en litigio. Prestigiosos médicos especialistas en enfermedades mentales, españoles, franceses e ingleses intervienen en el proceso. También dictaminaron notables juristas, entre otros muchos, Antonio Maura.

Después de meses de discusiones y tras la presentación de informes y contrainformes, en medio de los cuales, el 17 marzo de 1888, la madre de Martín Larios es nombrada administradora de todos los bienes, el proceso finaliza con sentencia favorable a los intereses del nuevo matrimonio, tras un minucioso informe médico que concluye que Martín Larios y Larios no padecía enfermedad alguna que perturbase su inteligencia y le privara de su razón.

En todo caso, es más que recomendable la lectura integra del documento del profesor de la Universidad Complutense, Emilio García García (1*), que en sus conclusiones se pregunta “¿Qué pensar ante diagnósticos tan opuestos? Durante un periodo de siete meses, aproximadamente, desde agosto de 1887 hasta febrero de 1888, todos los doctores que diagnostican a D. Martín Larios coinciden en su locura o enajenación. Desde marzo de 1888 hasta su fallecimiento en junio de 1889, todos los doctores certifican su estado de normalidad y uso de razón. No parece razonable poner en duda los graves trastornos del D. Martín Larios, que recogen los informes de doctores: Charcot, Hardy, Sedano, Losada, Buissen, Pérez Souviron, Parody, Montaut, Chepmell. Tampoco debemos cuestionar el rigor y profesionalidad de los informes de los doctores: Lorenzo Cendra, Capdevilla, Taboada, Aguinaga, Escuder, Vera, Simarro, que certifican normalidad. También conviene no olvidar los intereses económicos que están en juego”.


(1*) El caso Larios (1888): Un polémico diagnóstico de Locura. Emilio García García. Revista de Historia de la Psicología. Publicaciones de la Universidad de Valencia. Marzo, 2011

viernes, 10 de agosto de 2018

El reparto de la herencia Larios


Ya se han abordado en este mismo blog diversos aspectos de la tortuosa senda que ha llevado por los tribunales de Justicia la herencia del que fuera IV marqués de Larios, José Antonio Larios Franco, que en su día formarán parte de los capítulos de mi libro La herencia envenenada del marqués de Larios.

Pero el largo calvario judicial familiar no había puesto aún su punto y final. Estaba pendiente el montante hereditario a repartir. Carlos Altuna, actual marqués de Paul, logró que el Tribunal Supremo le reconociese la donación de 135.252 participaciones en la sociedad Mazacruz que su padre le firmó en vida. En 2014 los magistrados de la Audiencia Provincial de Albacete se reúnen para dirimir si esa donación en vida computaba a la hora de calcular el legado a repartir y si podía entenderse que Carlos Altuna habría cobrado ya su legítima con esta donación valorada en 77 millones de euros, cantidad superior a la que le corresponde en herencia, que estaría entre los 20 y los 24 millones de euros.

Finca de Los Llanos en Albacete.
Estaba en juego toda la fortuna inmobiliaria repartida entre Málaga y Madrid, incluida, la finca de Los Llanos en Albacete, la joya de la corona. El 28 de enero de 2015 la Sección 2ª de la Audiencia Provincial de Albacete emite un veredicto que vuelve a favorecer a Carlos Altuna, por lo que la familia encabezada por Bárbara Kalachnikof presenta ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo un nuevo recurso, que esta vez les concede, al menos en parte, la razón, ya que zanja el conflicto sucesorio y soluciona el reparto del patrimonio.

La Sala de lo Civil del Supremo se reúne en pleno utilizando una fórmula extraordinaria, se trata de un conjunto de 10 magistrados, el 20 de julio de 2018, para dictar la sentencia 473/2018, que consta de 17 folios, sobre el recurso de casación 3560/2015. El tribunal dictamina que la donación hecha en vida a Carlos Gutiérrez-Maturana Altuna, el 27% de la sociedad Mazacruz, debe ser incluida en el cálculo del reparto de toda la herencia.

Como se recordará, el marqués de Paul firmó un documento privativo por el que donaba el 27,46% de Mazacruz a su primogénito, Carlos Gutiérrez-Maturana Altuna. En ese documento, validado luego por la justicia, se recogía que ese patrimonio, valorado según dice la sentencia en 74 millones de euros, no debía contabilizar a efectos de repartir la herencia entre Carlos Altuna, su hermano José Antonio, sus dos hermanastras y la viuda del marqués.

Después, el marqués en su testamento dispuso que sí se tuvieran en cuenta esas donaciones para repartir la herencia y calcular la legítima que correspondía a los varones. A Carlos Altuna, según figura en la sentencia, le  corresponderían más de 21 millones de euros.

La cuestión que en realidad dirimía el Tribunal Supremo estaba en si debía ser tenida en cuenta, o no, en el cálculo de la legítima, la donación. Es decir, en lenguaje jurídico, se trataba de dar validez a la donación, y decidir si la donación era colacionable o no. Una decisión que podría zanjar, según las fuentes consultadas,  el conflicto sucesorio, y hacer decaer los procedimientos ejecutivos que Carlos Altuna había interpuesto para que las Kalachnikof le pagaran el dinero de la legítima.

Según las mismas fuentes jurídicas, tras el fallo del Supremo, no hay consecuencias respecto al patrimonio de Mazacruz, aunque esos 74 millones del 27,46% de Mazacruz superen el valor de la legítima que le correspondía al actual marqués de Paul.

sábado, 24 de marzo de 2018

Otro episodio en la herencia de los Larios


La justicia ha añadido un nuevo episodio al tortuoso y largo proceso, que desde hace cerca de 18 años, enfrenta a los herederos del marqués de Paúl, que a su vez fueron los legatarios del IV marqués de Larios, José Antonio Larios Franco, poseedor de una de las grandes fortunas españolas.

Según publicó el pasado viernes 23 de marzo La Tribuna de Albacete, en una sentencia, sin posibilidad de recurso, el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad de Madrid anulaba el laudo que liquidaba la sociedad Mazacruz y, por lo tanto, dejaba sin efecto el reparto del patrimonio de Larios.

Finca de Los Llanos (Albacete).
Según la citada resolución la sala de lo Civil y Penal se anula y se deja sin efecto el laudo arbitral que en abril del año pasado acordaba liquidar la entidad Mazacruz S.L., y repartir su valor, 610 millones de euros, entre quienes tenían sus participaciones. Carlos Gutiérrez Maturana, hijo del marqués, Bárbara Kalaschnikov, segunda esposa del marqués, y sus dos hijas Bárbara y Cristina. Hay que destacar que el reparto del patrimonio no llegó a ejecutarse nunca debido al recurso sobre el laudo citado.

Hay que recordar que el grupo Mazacruz, que reunió en 1994 el patrimonio de la familia Larios, quedaba disuelto el miércoles día 26 de abril de 2017 y su futuro pasaba a manos de un liquidador, el abogado Ramón Pagán, tal y como se hizo constar en el Registro Mercantil de Madrid.

Según informó a la agencia de noticias Efe el abogado Bernardo Cremades, cuyo despacho se había encargado del procedimiento arbitral, el laudo que había disuelto el grupo Mazacruz fue dictado por el profesor Rafael Jiménez de Parga, catedrático de Derecho Mercantil por la Universidad de Barcelona.

Jiménez de Parga, hermano de Manuel, quien fuera ministro de Trabajo y presidente del Tribunal Constitucional, fue designado en su día por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y nombró como liquidador del grupo al abogado Ramón Pagán, de la sociedad Morera Asesores, radicada en Barcelona.

José Antonio Larios Franco, IV marqués de Larios.
Según publicó el día 28 de abril de 2017 el periódico digital El Español, bajo la firma de María Peral, un laudo arbitral podría permitir a Bárbara Kalachnikoff y sus hijas recuperar el patrimonio del que fueron apartadas pese a su participación mayoritaria en Mazacruz. En esa fecha se inscribía en el Registro Mercantil la resolución del procedimiento arbitral instado por las tres mujeres.
El laudo, dictado por Rafael Jiménez de Parga, acogía los argumentos del letrado Bernardo Cremades. La resolución confirmaba el abuso de la posición de dominio ejercida por el actual marqués de Paúl y ordenaba la liquidación del conglomerado empresarial y su reparto en función del porcentaje de participación accionarial de cada socio, sin votos privilegiados.

 En la información reseñada se afirma que decenas de procedimientos mercantiles, penales y sucesorios, demandas de padres contra hijos, de éstos contra los padres y de los hermanos entre sí se han cruzado desde que en abril de 2003 Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna demandara a su padre, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Príes, para hacer valer la donación que éste le había hecho de 135.252 acciones de Mazacruz (el 23% del capital social del grupo) así como el acuerdo adoptado en una junta general fechada en mayo de 2000 por el que se dio a Carlos hijo un privilegio de voto consistente en el derecho a que cada una de sus participaciones valiera cinco votos y no sólo uno.

Con la última sentencia que anula el laudo que liquidaba la sociedad Mazacruz y, por lo tanto, deja sin efecto el reparto del patrimonio de Larios abre un nuevo escenario judicial con un incierto futuro. Un horizonte que alarga aún más el final del libro “La herencia envenenada del marqués de Larios” en el que vengo trabajando ya desde hace ya once años.


sábado, 11 de marzo de 2017

La herencia envenenada del Marqués de Larios

El día 9 de marzo de 2014, escribía en este mismo blog que llevaba más de 7 años trabajando en el libro/reportaje “La herencia envenenada del Marqués de Larios” y que todavía dormía  el sueño de los justos en un cajón de mi mesa, debido a  diferentes vicisitudes profesionales  y personales.

Hoy vuelvo sobre el tema, tras escuchar a la compañera Nieves Concostrina, en su sección El acabose, del programa de Radio Nacional de España (RNE) No es un día cualquiera, que dirige la también periodista Pepa Fernández, animado por los datos alumbrados en el citado espacio, que si bien no arrojan mucha luz sobre el asunto, sí han vuelto a despertar el gusanillo que desde hace tantos años me come las tripas y sobre el que no he dejado de estar pendiente durante este largo periodo de tiempo.
 
Conjunto escultórico en memoria del Marqués de Larios (Málaga).
Vuelvo a proponerme ahora retomar el citado trabajo convencido lo que se narra en “La herencia envenenada del Marqués de Larios”, no es un asunto privado, sino que atañe al interés general, ya que se refiere a las actividades de una importante saga familiar y grupo empresarial. Y esto a pesar de una sentencia judicial que consideró que las disputas sobre la herencia amasada por los Larios durante siglos, no son de interés público, y que condenó al penúltimo medio que escribió sobre éste asunto a abonar  una indemnización de 30.000 euros a los querellantes.
En segundo lugar, por la convicción, que se convertirá en prueba, de que la oscuridad sobre esta apasionante historia llega impulsada por poderosas y misteriosas manos negras. Tampoco fijo ahora fecha de publicación, dependerá del interés de los editores y de la disponibilidad de tiempo, pero aquí va un pequeño extracto de lo que se contará en “La herencia envenenada del Marqués de Larios”:

Se trata de un libro reportaje  que se centra en la herencia multimillonaria que dejó al morir, aparentemente sin descendencia directa, el IV Marqués de Larios, José Antonio Larios Franco, que legó una compañía, denominada en la actualidad Sociedad Azucarera Larios (Salsa), perteneciente al holding Mazacruz S.L., con sede en Málaga, con una cartera de suelo con más de 10 millones de metros cuadrados, con un negocio principal centrado en la promoción inmobiliaria, aunque también cuenta con alquiler de oficinas, establecimientos turísticos, arrendamientos rústicos o explotaciones agrícolas. En este último apartado, Salsa posee una finca de 11.000 hectáreas, llamada Dehesa de los Llanos en Albacete, que fue adquirida por los marqueses de Larios a finales del siglo XIX y en la que actualmente producen quesos y vinos de alta calidad y que suele ser escenario de famosas cacerías con asistencia de personalidades relevantes.

José Antonio Franco testó a favor del hijo que su esposa había tenido en el seno de un matrimonio anterior, Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Príes. Este se casó, a su vez, dos veces. De su primer matrimonio nació Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios Altuna, que durante años mantuvo un litigio en el Tribunal Supremo con la segunda esposa de su padre, Bárbara Gutiérrez-Maturana Kalachnikoff, que tuvo tres hijas, una de ellas ya fallecida.

Esta batalla legal por la herencia se complica al aparecer un supuesto hijo natural del IV Marqués de Larios, que lleva años de acciones judiciales para demostrar su filiación, pero que tras lograr que se comparase su ADN con el del fallecido, se descubrió que el cuerpo enterrado en Albacete no era el del Marqués de Larios, que al parecer fue trasladado en secreto a una capilla de Málaga. Aquí entran elementos ‘populares’ ya que el aspirante a heredar la fortuna Larios consiguió encontrar a su madre, una cocinera al servicio del IV Marqués de Larios, a través de un programa de televisión. El asunto sigue abierto en los tribunales.

Otros hechos que se abordan en el libro están relacionados con el origen de la fortuna Larios, que se liga al contrabando; su importancia en el desarrollo industrial de Andalucía, con su correspondiente ubicación histórica;  la incidencia que la crisis económica actual está teniendo sobre el negocio principal de Larios, el sector inmobiliario, y el regreso, en cierta medida, a la ‘colonización’ de sus tierras que tanto dieron que hablar no hace muchos años.


Todo adobado con misteriosos sucesos, envueltos en silencio, que hablan claramente del interés de algunos por enterrar un relato que, sin duda, resulta apasionante.

Las últimas noticias conocidas indicaban que Barbara Gutiérrez-Maturana Kalaschnikoff debería abandonar la casa palacio de la Dehesa de los Llanos. Un singular ‘desahucio’ de la viuda del difunto marqués de Paúl y que es sólo un episodio más de la descarnada batalla judicial que hace décadas enfrenta a los herederos de la fortuna de Carlos Gutiérrez-Maturana-Larios y Prie. El caso sigue en el Tribunal Supremo.